ESTUDIO LONGITUDINAL SOBRE LOS BENEFICIOS DE LA TERAPIA HORTÍCOLA Y OTRAS ACTIVIDADES EN EL JARDÍN TERAPÉUTICO DE COSLADA

El Jardín “Los Sentidos” en Coslada es un espacio ajardinado, abierto a la ciudad, accesible, en un entorno especialmente amigable para que personas mayores participen en terapias y actividades. Su objetivo es la prevención de la dependencia, la integración y fortalecimiento de las personas mayores por medio de la promoción de la autonomía personal, así como la cohesión social para prevenir el aislamiento. La metodología que aplican los profesionales (terapeutas ocupacionales y técnico deporte) del jardín se basa en el modelo de atención centrada en la persona (Palmlöf, 2018). El servicio terapéutico del Jardín incluye una variedad de intervenciones desarrolladas en diferentes módulos, los cuales se basan en estimulación y contacto con el entorno del jardín y la horticultura. Dichas intervenciones proponen la estimulación cognitiva, física, de reminiscencia, de los sentidos, del desarrollo, fortalecimiento de habilidades y vínculos sociales, todo ello a través de la influencia del entorno de la naturaleza, el cultivo y cuidado de plantas (Palmlöf, 2018).


El Orgullo de un buen trabajo

Creo que todos/as los/as profesionales que trabajamos en HJST, cuyos proyectos promueven la relación entre las personas y la naturaleza, sabemos sobre el enorme valor y beneficio que aportan a nuestros/as usuarios/as. Nos sentimos orgullosos/as por presenciar y promover los cambios que se producen en la persona. Por ejemplo, cómo una persona tras una hora en el jardín en un día colorido de otoño puede cambiar la expresión de dolor, tristeza o estrés por una gran sonrisa. Por esta razón, creo que los profesionales tenemos el deseo de compartir estos logros que vamos observando y poder contar al mundo qué ha pasado durante esa hora. Ese cambio que hemos podido observar es, sin duda, algo muy especial y significativo, no solo para la persona, sino también para quienes están a su alrededor (familia, cuidador, etc.). Dicho cambio o mejora se asocia a un sentimiento positivo que perdurará en el tiempo.

Evaluar y medir resultados

La necesidad por compartir esos resultados a través de una base científica que ayude a enriquecer la investigación en éste área, nos ha llevado a emprender una colaboración con el máster en Salud, Integración y Discapacidad de la facultad de medicina de la Universidad Complutense de Madrid. El propósito de dicha colaboración es evaluar los beneficios de las terapias y actividades que se realizan en el Jardín Terapéutico de Coslada, enfocadas al envejecimiento activo y a mantener las facultades físicas y cognitivas de las personas mayores, así como de su estado social -emocional. Para ello, hemos tenido la suerte de contar con un joven equipo evaluador formado por un grupo de alumnos/as que están realizando el Trabajo Fin de Máster (TFM) bajo la supervisión de la directora del mismo.

¿Qué factores podemos medir y cómo?

Para iniciar este estudio, debemos partir de una evaluación inicial que nos permita conocer el estado actual de nuestros mayores cuando llegan al jardín por primera vez. Una primera “foto” sobre sus facultades actuales. Para ello se utilizaron diferentes pruebas conocidas en la terapia ocupacional que evalúan el estado físico y cognitivo como por ejemplo Stand Up & Go, COOP/WONCA y MOCA. También se han realizado pruebas que miden factores como la depresión y el sentimiento de soledad como por ejemplo la Escala de Ansiedad y Depresión de Goldberg (EDAG) (Goldberg, et al., 1988 y la Escala de Soledad UCLA (Russell et al., 1978).

Foto 1. Evaluando en el jardín terapéutico

En este estudio han participado un total 103 personas de las cuales 40 forman parte del grupo control y NO atienden las terapias y actividades en el jardín. ¿Por qué? Porque lo que buscamos es realizar un estudio longitudinal cuyo seguimiento sea anual y se perpetúe durante un período de tiempo, el cual nos permita comparar cómo evolucionan ambos grupos y poder identificar los cambios que se producen. Nuestro objetivo es conocer también la eficacia de las terapias y actividades que ofrecemos a las personas que asisten regularmente al jardín.

Primeras conclusiones

Las conclusiones que han podido arrojar este primer estudio son muy interesantes, aunque es cierto que se ven condicionados por la situación de pandemia (COVID-19). Para nosotros/as que gestionamos el jardín, estos resultados son también importantes porque nos permiten mejorar e incluso hacer cambios o ajustes en nuestra programación. Aquí expongo unos ejemplos de cómo estos resultados nos hacen reflexionar sobre mejoras o cambios:

  1. Se confirma la relación directa entre la edad y el riesgo de caídas, así como el deterioro cognitivo.

Conclusión: El rango de edad de los/as usuarios/as que atienden el jardín está entre los 55 y los 90 años. Aunque el estado de salud es individual, este estudio nos ha puesto de manifiesto la importancia de ofrecer a las personas con deterioro cognitivo leve, sesiones orientadas a la prevención de caídas, así como su participación activa en las sesiones de gimnasia.

  1. Existe una relación positiva entre la puntuación total obtenida en el Cuestionario Oviedo de Sueño y la obtenida en la prueba de vocabulario de Boston que, entre otras capacidades cognitivas, tiene relación con la memoria semántica.

Conclusión: Se ha constatado que, la combinación de las tareas que se realizan en el jardín y las sesiones de relajación, permiten mejorar la conciliación del sueño de los/as usuarios/as. Sin embargo, hemos observado que debemos combinarlo con ejercicios que permitan practicar la memoria semántica.

  1. El porcentaje de soledad es sorprendentemente alto en los/as usuarios/as y parece estar directamente relacionado con la ansiedad. En el siguiente gráfico, se ve claramente cómo la media desciende en los factores de ansiedad, depresión y soledad (UCLA).

Conclusión: Debemos promover y mejorar las interacciones sociales entre los/as usuarios/as durante las actividades y la terapia. Además de, fomentar la creación de un tejido social que ayude a paliar la sensación de soledad y que permita mejorar su estado emocional.

Gráfico 1. Media de las puntuaciones del grupo de participantes sobre la puntuación máxima de cada escala aplicada

Resumen

En el jardín terapéutico realizamos autoevaluaciones cada 8-10 meses. Los/as usuarios/as deben rellenar un formulario donde reflejan la percepción de su estado de salud físico, cognitivo y emocional. Estas evaluaciones ayudan a nuestras terapeutas a adaptar y mejorar nuestro servicio conforme a las necesidades individuales de cada persona. Este formulario incluye cuestiones como: ¿Necesitas cambiar de grupo? ¿Necesitas que te recomendemos un fisioterapeuta?

La gran diferencia de hacer un estudio científico con una entidad académica es la credibilidad objetiva de la evaluación, además de contar con recursos extraordinarios en la gestión como es el tratamiento estadístico de los datos y los permisos éticos necesarios, etc.  Nuestra percepción acerca de esta colaboración es muy positiva. Sin embargo, somos conscientes que, para llegar a una conclusión firme acerca del impacto que tienen nuestras terapias en el envejecimiento activo de los/as usuarios/as, llevará un tiempo. Nuestras primeras conclusiones sobre esta colaboración son:

  • Rigor y credibilidad del proyecto
  • Posibilidad de nuevas colaboraciones, como por ejemplo en proyectos europeos
  • Diferenciación con otros proyectos a la hora de presentarnos a una oferta o concurso
  • Aprender y mejorar sobre el servicio que ofrecemos

Para concluir, me gustaría recomendarte esta experiencia por lo que ha significado para nuestro proyecto. Sin duda, es un gran esfuerzo la cantidad de tiempo y recursos que se necesitan, pero nuestra sensación ha sido siempre muy positiva. Esta colaboración nos ha ayudado a que nos conozcan en el mundo académico/científico, demostrando nuestro trabajo diario y, también, a replantearnos cómo mejorar nuestro servicio.